En un kiosko, dos minutos:
-Hola, quiero que me reserves la bicicleta de La Razón.
-Sí, bien. ¿Has llamado?, perfecto. Te copio el número. Bien, ya está.
-Vale gracias. Ahora dame el Abc. Cuando acabe esta colección, empiezo con la bici. Adiós.
-¿Usted que quiere señora?
-A ver, reservame la promoción del Abc.
-Sí, sin problemas.
-Resérvame el periódico todos los días, que yo vendré tarde.
-Lo haré.
-Y si un día no vengo, guárdamelo: te compro el periódico al día siguiente.
martes, 19 de enero de 2010
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