En un kiosko, dos minutos:
-Hola, quiero que me reserves la bicicleta de La Razón.
-Sí, bien. ¿Has llamado?, perfecto. Te copio el número. Bien, ya está.
-Vale gracias. Ahora dame el Abc. Cuando acabe esta colección, empiezo con la bici. Adiós.
-¿Usted que quiere señora?
-A ver, reservame la promoción del Abc.
-Sí, sin problemas.
-Resérvame el periódico todos los días, que yo vendré tarde.
-Lo haré.
-Y si un día no vengo, guárdamelo: te compro el periódico al día siguiente.
martes, 19 de enero de 2010
viernes, 1 de mayo de 2009
Todos somos Enric Gonzalez
Me extrañó no leerle el jueves y hoy por fin, Escolar nos informa por qué. Copio la columna:
RODEADOS
ENRIC GONZÁLEZ
No he visto aún el arranque de Operación Triunfo, en Telecinco. En realidad, a la hora de escribir estas líneas (19.30 del miércoles), el cuerpo me pide que me abstenga. Pero cuando el hipotético lector tenga este periódico en las manos, o en la pantalla, las cosas habrán empeorado. Y yo, con toda probabilidad, me habré autolesionado con un electrodoméstico, con un televisor, concretamente. O sea, habré visto OT. Y habré asistido a la presentación de Ramoncín, paladín de la propiedad intelectual y de los derechos de autor, como miembro del ilustre jurado. Es de suponer que para entonces, mi mañana y su hoy, andaré aún peor de ánimo. Quién iba a decirle a uno que acabaría añorando a Risto Mejide.
Lo que puede ir mal, va mal. Eso ya lo sabíamos. Aun así, resulta difícil no apenarse ante el presunto fichaje de Francisco Rivera, también conocido como Kiko o como Paquirrín, por parte de Sé lo que hicisteis (La Sexta). La gracia de ese programa solía consistir en la aparente distancia con que se abordaban las monstruosidades televisivas: emitían trocitos de basura, pero era basura ajena, fenómenos frikis de otros espacios, de otras cadenas, y envolvían el producto con una ironía sarcástica. La incorporación del señor Rivera, como monologuista, aprendiz de monologuista o lo que sea, constituye un cambio cualitativo: Sé lo que hicisteis incorpora su propio monstruito. Si Ana Rosa Quintana tiene a Belén Esteban, ellos tienen al señor Rivera. Francamente, no creo que puedan reírse los unos de los otros. Si acaso, podrán comparar la magnitud de sus respectivas tragedias.Todo esto induce al pesimismo.
Uno lo ve todo negro. No quiero ponerme en lo peor, pero cualquier día, en cualquier empresa, van a rebajar el sueldo a los obreros para financiar la ludopatía bursátil de los dueños. Ya sé que exagero, que esas cosas no pasan. Pero antes tampoco pasaban cosas como la de Ramoncín y Paquirrín, y ya ven. Como decía Manolo Vázquez Montalbán, estamos rodeados.
RODEADOS
ENRIC GONZÁLEZ
No he visto aún el arranque de Operación Triunfo, en Telecinco. En realidad, a la hora de escribir estas líneas (19.30 del miércoles), el cuerpo me pide que me abstenga. Pero cuando el hipotético lector tenga este periódico en las manos, o en la pantalla, las cosas habrán empeorado. Y yo, con toda probabilidad, me habré autolesionado con un electrodoméstico, con un televisor, concretamente. O sea, habré visto OT. Y habré asistido a la presentación de Ramoncín, paladín de la propiedad intelectual y de los derechos de autor, como miembro del ilustre jurado. Es de suponer que para entonces, mi mañana y su hoy, andaré aún peor de ánimo. Quién iba a decirle a uno que acabaría añorando a Risto Mejide.
Lo que puede ir mal, va mal. Eso ya lo sabíamos. Aun así, resulta difícil no apenarse ante el presunto fichaje de Francisco Rivera, también conocido como Kiko o como Paquirrín, por parte de Sé lo que hicisteis (La Sexta). La gracia de ese programa solía consistir en la aparente distancia con que se abordaban las monstruosidades televisivas: emitían trocitos de basura, pero era basura ajena, fenómenos frikis de otros espacios, de otras cadenas, y envolvían el producto con una ironía sarcástica. La incorporación del señor Rivera, como monologuista, aprendiz de monologuista o lo que sea, constituye un cambio cualitativo: Sé lo que hicisteis incorpora su propio monstruito. Si Ana Rosa Quintana tiene a Belén Esteban, ellos tienen al señor Rivera. Francamente, no creo que puedan reírse los unos de los otros. Si acaso, podrán comparar la magnitud de sus respectivas tragedias.Todo esto induce al pesimismo.
Uno lo ve todo negro. No quiero ponerme en lo peor, pero cualquier día, en cualquier empresa, van a rebajar el sueldo a los obreros para financiar la ludopatía bursátil de los dueños. Ya sé que exagero, que esas cosas no pasan. Pero antes tampoco pasaban cosas como la de Ramoncín y Paquirrín, y ya ven. Como decía Manolo Vázquez Montalbán, estamos rodeados.
martes, 28 de abril de 2009
A lo mejor el futuro es esto
Y no sabemos qué hacer, dice Cebrián. Quizá el futuro sea esto: lo cuenta Arcadi Espada: "La cuestión, en fin, admite pocas réplicas: para informarse sobre la peste, nada mejor que un diario mejicano. Y el lector puede acceder a un diario mejicano con el mismo esfuerzo con que accede al periódico. Un clic".
Y lo pone en práctica soitu
Y lo pone en práctica soitu
La verdad de Cebrián
Juan Luis Cebrián habla en el El Esquire y además de considerarse un educado de periodistas dice la única verdad que corre en todas las redacciones de periódicos de todo el mundo: "Y cómo no sabemos que hacer".
Eso es.
Nadie sabe qué hacer, nadie sabe cómo va a ser el futuro. Mañana. Y por ahora deciden echar gente, vender cacerolas o regalar películas y gastarse todo el dinero de personal en promociones.
Pero no saben. No sabemos.
Eso es.
Nadie sabe qué hacer, nadie sabe cómo va a ser el futuro. Mañana. Y por ahora deciden echar gente, vender cacerolas o regalar películas y gastarse todo el dinero de personal en promociones.
Pero no saben. No sabemos.
jueves, 16 de abril de 2009
El viejo periodismo y Pla
Pericay se apoya en Pla para contarnos cómo era el periodismo antes de internet. Porque sí había periodismo antes, aunque no entendamos cómo. Es ahora cuando ese periodismo ya sí que se ha convertido en viejo. Es imposible que vuelva. Y aunque era un buen periodismo, no es malo.
Algunas cosas no han cambiado y los enviados especiales siguen siendo igual, sólo que sospecho que se juega mucho más a la pocha que al póker con el que desplumaron a Pla. Pero la vida del corresponsal aún sigue siendo la misma y las tres palabras que le dicen al enviado de ABC: "veracidad, interés, rapidez", siguen estando presente. O eso espero. Aunque ha cambiado el orden y puede que la rapidez mande ahora más que las otras dos. Y puede que el interés sea más importante que la rapidez.
El periodismo cambiaba hacia un modelo donde las noticias eran rentables y había que pagar por ellas. El público, además, quería pagar. Era el viejo periodismo. El nuevo, el que está naciendo ahora, no lo tiene tan claro. Y no sabe qué hacer.
Algunas cosas no han cambiado y los enviados especiales siguen siendo igual, sólo que sospecho que se juega mucho más a la pocha que al póker con el que desplumaron a Pla. Pero la vida del corresponsal aún sigue siendo la misma y las tres palabras que le dicen al enviado de ABC: "veracidad, interés, rapidez", siguen estando presente. O eso espero. Aunque ha cambiado el orden y puede que la rapidez mande ahora más que las otras dos. Y puede que el interés sea más importante que la rapidez.
El periodismo cambiaba hacia un modelo donde las noticias eran rentables y había que pagar por ellas. El público, además, quería pagar. Era el viejo periodismo. El nuevo, el que está naciendo ahora, no lo tiene tan claro. Y no sabe qué hacer.
lunes, 13 de abril de 2009
Las heridas de Santiago Segurola
http://www.marca.com/charlas/santiagosegurola/13042009.html
Los lectores le preguntan por su responsabilidad en las portadas del Marca. Acaba la charla así: "Voy a ponerme tiritas por todo el cuerpo".
Los lectores le preguntan por su responsabilidad en las portadas del Marca. Acaba la charla así: "Voy a ponerme tiritas por todo el cuerpo".
viernes, 10 de abril de 2009
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